Cuando el imbécil tiene la razón
Publicado el 7 de noviembre de 2008.
Divagar y pedalear son cosas que me salen con cierta facilidad. Son buenas virtudes, si uno las evalúa desde el placer y la salud y no desde el tiempo perdido y el olor a chivo. Lo nocivo, lo peligroso de estas actividades está en hacerlas al mismo tiempo. Pobre de mí: estoy en riesgo.
Voy a hacer una aclaración inmediata porque sé que mi viejo leerá esto y a la voz de "hijito..." enviará una encomienda con algunas cositas: no es que me suba a la bicicleta y me olvide del mundo (ni tampoco del (...)
Voy a hacer una aclaración inmediata porque sé que mi viejo leerá esto y a la voz de "hijito..." enviará una encomienda con algunas cositas: no es que me suba a la bicicleta y me olvide del mundo (ni tampoco del (...)